"Reapareciste en mi vida como aquella flor, traspapelada entre las páginas de ese libro al que se retoman sus lecturas, como ese arpegio que nos remonta en la luz de su velocidad al instante oportuno, que inspiró aquel beso y luego, todo lo demás..."

miércoles, 27 de febrero de 2013

A L G O R I T M O

Es un cruce, nada más. Probablemente un falso algoritmo de otra estadística sin importancia. Data en lo geográfico del mismo relleno de cemento y canto rodado, bajo la geometría de la misma marquesina. Un cruce nada más, que hace de ese ártico un desierto improbable.

Dos géneros en un planisferio de Pangea, dos gotas de magma al borde de la erupción, dos esclavos claustrofóbicos entre gigantes de concreto. Toda la humanidad en tu mirada, todo mi egoísmo por tu devoción. Puedo leerte sin prólogos, llegar a lo profundo de la trama, donde tus huellas se arrollan como olas, donde el borrón no es cuenta nueva, donde tu “manual de consulta” no es sino, un cuaderno en blanco y un revoltijo de crayones.

¿Qué difiere entonces de un segundo, lo eterno: cuando fueron sesenta milésimos de placer y la duda, un estigma a perdurar por siempre.

domingo, 18 de noviembre de 2012

P O L A R O I D

Nuestro magnetismo fue como de limaduras de hierro seducidas por un imán; por el cual no me impedí abrazarte. Y tu respuesta fue inmediata, instantánea como la estampa de una antigua Polaroid. Preferiste no dar lugar a la duda, los tiempos que corren no favorecen a la histeria; menos aun, cuando el agua rebalsó ya nuestros tobillos.

viernes, 16 de noviembre de 2012

R É Q U I E M

¿Valió la pena entonarlo?             …Muchas veces me encontré como vos, reconstruyéndome de un baño de helio líquido.   Todo mi entorno parecía verse a través de un caleidoscopio. En una suerte de desvaríos, escuchaba el latir del Cristo asfixiado bajo un manto de súplicas.
Nauseabundo, el aire develaba al mirador; dactilares ignotos.  Adyacente  al trasluz y sus resabios, ardí lagrimales… ¿Por qué persistían allí como fósiles en ámbar?
El doppler de las “afueras” resonaba en otros moribundos hambrientos de nuevas estrofas.   Yo continué tambaleándome, mortificado en la espiral de aquella sinfonía. Temí al retorno, a lo que el arte osaría manifestar.
Qué será de ellos, cada uno vagando con su música, vaya saber donde…  
¿Muertos?    ¡No! solo seguidores de su misma cadencia.   ¿Y vos? ¿No pensás volver?    No lo sé. Aprendí a transcribir notas en fonemas. Y al derramar el ocaso su tinta, acudían a mí: Sabían lo vital del resguardarse, “a la sombra del objeto”.   Evitaba así, su éxodo al olvido.  
Entiendo todo eso que decís ¡de verdad! pero, ¿qué les vas a decir?    Algo se me ocurrirá.   ¡Ya sé! podría decirles que aparecí con mi auto de la nada, extraviado al borde de alguna banquina a cientos de kilómetros de otra ruta por la que transitaba hace más de una década.   
Bien, ¿y si no te reconocen?    Eh… ¡Que soy un recién llegado del futuro!  Que vine a prevenirlos de las consecuencias ante un posible ensayo científico ¡no se!

…Se escarcha este atardecer de equinoccio. Bajo cero, mi sangre conserva el reactivo. Expectante del devenir “in vitro”, al primer jaleo volveré a arrancarme el traje de crononauta.
Ya no seré vibración en la anarquía de tus disonancias. Nunca más, narcótico al rencor y sus bifurcares. Mucho menos aun, inorgánico ante la adversidad:

Un individuo ÍNTEGRO, sencillamente. Un melómano, silbando dondequiera su canción favorita.

sábado, 4 de agosto de 2012

P A R E S

-¡Creéme! Vi pares deambular en la madrugada, como noctámbulos calcinados tras una noche de Diciembre, pero esto ¡realmente lo excedía! …Eran próximas las tres de la tarde y me sentía sumergido en un estanque, a los manotazos de un antes errado. Poseía los ocho dígitos, incluso una espesa guía rayada con trazos denotando los posibles caminos y la previa suma de veredas a seguir. Abalanzándome con torpes reflejos para robar la sortija, di vuelta tres veces la manzana y aún no sabía que pretender de aquella calesita…
Quién puede sentenciar esos “fallos” hacia la búsqueda no vidente. Quién, sobre los estragos… Acarreamos vivencias resaltadas entre las páginas amarillas de aquel manual ordinario, mío y tuyo. En la traslación signos vitales suelen inmolarse… Y de pronto dejamos de sobornar nuestros pasos ante alguna puerta que nos delimita. El dedo índice, esclavo fatuo, crea la ilusión de “inteligente” a ese rectángulo metálico empotrado, al dejar oír a través de su rejilla un parloteo punzante, chillón. Esto permite trazar ángulos, fundar travesías como por pase mágico, empalmar el cajón y reaparecer de cuerpo entero en el interior del inmueble, casi sin aliento a desistir la sensación de enroque. Entonces el entorno desata su aplauso y sorprende al bufón estúpido en un acto olvidado, representado por el arrebato mismo a experimentar lo aún no expuesto.
Tras un cortinado nos presentarán. No habrá oportunidad ya de redefinir el término BÚSQUEDA ni desarrollar un cuadro sinóptico hacia los efectos que ella misma origine. Se negocian tiempos para el deseo que aspiramos consumar. El cambio sobre la mesa de luz y los medios de protección. La voz de alguien que “padece” el saber todo sobre el tema: ¿Cómo te llamás? Tres vocablos bosquejan un puente, serenan, encubren otros costes. El ventilador remueve el calor que abraza al cuarto. Disgrega la luz decadencias, hasta el cielorraso que nos aplasta. “Qué poco sabés de mí…” ¿En verdad pensaste que ella se cargaría el morral de tus problemas? …Pero Ella, parece transliterar de forma hábil cada impreso de mis desalientes. No hay música suave como lo imaginé, no. Desde una antena distante, Fito entona: “El amor después del amor tal vez…” ¿dónde está ese rayo de Sol? pensé.
Botones desprendidos motivan ropas a estrellarse contra el piso. Se consigue creer que uno ha cedido al ejercicio egoísta de satisfacer. Donde el raciocinio da lugar a lo animal, donde lo árido cobra magnitud de espejismo; enfrento la situación manso, con recelo al dar humano. Quizás no estaba del todo consciente. Me dijeron que cuando se besa con pasión cerramos los ojos… Será así. Pero… Sos una linda persona.Palabras como té helado reconfortan, dóciles caricias tras un infinito de apetencias. Ambos, cadáveres a millas de un mismo lecho. Lascivias arremeten mis tímpanos, fósiles reviven. ¿Te pasa algo? Me recuesto en la cabecera. Parece que esto no va a funcionar… No digas eso. Ningún reloj imparte sentencia, pero las fauces de cada segundo se ensañan en devorarse mis centésimos.
¿Por qué esta necesidad de ser? y en tal caso: ¿ser qué? Tal vez necesitaba descubrirme en un “algo” a alguien, SIMILAR. ¿Porque estás acá? No sé. Por ella creo. A mí también me pasó… “Todos anudamos ligaduras de un mismo ADN.” ¿Lo intentamos de nuevo? Se acercó. Dejé que nuestros labios se amolden. Deslicé mi mano hasta su cauce. Pronto mis dedos se empaparon de océano. Remé tan suave como lo requería. Sus palmas en mi dorso fecundaron el abrazo. Su expresión revelaba la tristeza de alguien que simplemente castiga su corazón a un reino de abstinencias, paradójico encierro a “puertas abiertas” al goce intruso: Porque cierta vez, fue ingenuo a la dimensión que el mundo acostumbra herir. Seguí así por favor…   Y recorrí sus montes, llanuras, paisajes mutilados. Salté cercas que en principio habían delimitado mi cabalgar. Un punto G transformado en abecedario, un reencarne de sensaciones extirpadas. ¿Acabamos juntos? Observé un universo enrarecido por las lentes de sus ojos. Me hiciste gozar. Confesó. Sonreí, regocijado. ¿Cómo te llamás? Morena. Te vas a ir y no te voy a ver más… Golpes secos retumban en la puerta. Alguien detrás, despoja nuestro secreto. Caí en mi propia conciencia: “Tengo un mundo de sensaciones…” Interpreta Mollo. ¿Lo tuve? …Nada, dejá. Yo me entiendo.
Me guió hasta la salida. Cubrí mis ojos con un par de vidrios oscuros. Siguió un beso.
-Gracias por todo.
-A vos…
Desde un principio, supe que atravesar aquella puerta me daría un motivo menos, para arrojar la primera piedra…

lunes, 11 de julio de 2011

E S C E N A R I O S

Vi en cielos, correr nubes de barriletes olvidados, de sentires, que no se perciben con la misma textura, de sueños que ya no se sueñan sino desde una interpretación; y si la realidad no es tal, y si tal, no es real: ¿Cómo sostengo entonces esto, que pretendemos llamar, “mandar todo al carajo sin flaquear en el intento”?
Fuimos nombrados antes de nacer, enseñados sin derecho a réplica, y abarrotaron así aquella celda, atiborrándola de gavetas vaya a saber con qué dogmas. Hace años hoy, sigo aferrándome a una suerte de controversias de las que a diario, exprimo disfrute; ¡es que sobrellevarse a tus constructos sólo es posible en una suerte de panspermia!  Ahora estoy acá, y estás acá. ¿Y allá…? no lo sé. Puedo aceptar a Lacan, devanarme los sesos deduciendo sus algoritmos posfreudianos, pero de nada sirve, ¡creéme, no alcanza! cuando te distingo entre la tenue luminaria y tu contorno dilucida el goce, cuando nos reescribimos en otra historia sincera, sin arbitrajes, y nuestras filosofías acaban bajo una misma sábana.
Afuera, el invierno surealiza entre granizo y ceniza volcánica la idiosincrasia de la masa: El mendigo del subte, el que putea porque el bondi tardó más de lo habitual, los pibes saliendo de la disco a las trompadas, los laburantes enfundados en sus madrugares a los ponchazos entre ríos de orín y escupitajos; el escenario fenoménico es más que una pandemia de actores mediocres: es una obra de cuarta aplaudida de pie. Tomamos muy a pecho esto de los individualismos, ¿pensará alguien, manifestarse en nombre de la autenticidad? …Cuando expropian a nuestros originarios veo lo real, cuando posan junto a indigentes veo lo hipócrita, cuando cegan nuestros anhelos, comprendo el mecanismo; entonces, todo remite a su origen, a su huella mnémica, la vorágine y su condescendencia socaba en nosotros, alojándose como un cáncer maldito al que sólo es posible sobrellevar, adoptándolo.
Ya en los ´90, de volúmenes hablábamos en cuanto a saturación de decibeles; será que hay ciertos discursos que saltan la púa, será que las “tendencias” conllevan a abstraernos, o ¿que el dominio bien se relame entre aquellos que fueron educados a condición de “no agudizar más el oído…”?  Invertido, contradictorio, cavernario, tecnológico: en lo intrínseco, somos. Es que, incorporamos con tanta convicción nuestros roles que dudo, tengamos agallas para quitarnos el maquillaje.
Aun mi mano no termina de girar el picaporte, al otro lado su voz ya dimensiona la obra. Es hora de recobrar el libreto, abordar al personaje, subir el telón, luego entrar en escena.

viernes, 29 de abril de 2011

R E V E L Á N D O T E

A Ellos, por quien existo, Rocío y Germán...


Que esperás de lo que ya todos se aburrieron de esperar. Parece que llegaste tarde a esta revuelta, en este menjunje de absurdas redes, de cables ópticos enroscando tu vida más y más. Licuado tu cerebro de información estás listo ahora para desplegar tu próxima fobia. Date cuenta, nuevas socioadicciones acechan, ansían poseerte. Los interrogantes se manifiestan como revelaciones y es imperante saber, comprender, amar, disociar, repudiar lo que creés injusto. Aún callás incomprensiones para luego gritarlas en tu habitación, que aglutinada de pósters, limados grafitis y cuanto objeto te identifique, rendís culto como en un templo Tibetano... Luego pegás un portaso, mandás todo al infierno, a tu reciclador inconsciente. Ahora tu campo se libera, subís el volumen, tus auriculares cuelan la distorsión de un oído a otro, la piel se eriza, los tímpanos se saturan, implotan, algo hace que veas tu reflejo en esos acordes, las letras parecen hablar de tu historia, colisionás con tus ansiedades, tus tristezas, tus broncas, con el individuo que despertó.
No sos el perro de Pavlov. No sos un organismo que no reconoce las realidades que manipulan, sabelo. Ocultas están ahí, como en un juego de rol.  Tal vez seas el último eslabón de esta fatídica cadena o quien suelde las estructuras a los nuevos cimientos. Tal vez encuentres la veta para dar vuelta la bisagra al Sol. En tu psique está la fuerza, en tus manos los infinitivos talar o sembrar, deshacer o crear. Podés arrojar el celular si lo querés, apagar el televisor, desconectarte de la red. Esto no hará que enceguezcas, que el mundo se detenga, que no haya más videos o perfiles por conocer, que te sientas como un suicida desnudo en la cima de algún obelisco, sí que cesen tus tsunamis mentales aunque más no sea por unos segundos.
Agudizá tus sentidos, tus percepciones, ajustá el nudo de tus All St… intentarán derribarte, intentarán hacerte dependiente, limitar tus funciones a las de un robot, maniobrarte como a un zombie. Inculcarán temor, estudiarán en universidades las normas para doblegarte, para verte como un insecto numérico, abatido. 
Otra cosa te abstrae hoy, lejos de toda esta parafernalia, y es que no hay pocas probabilidades de que la chica del otro banco no te dedique por fin, su mirada. Mejor preparate para cuando lo haga, diría; te estremecerás, perderás toda noción de equilibrio, de reloj, tus pasos se elevarán del aula. Entregarte, será la mejor opción. Comprenderás aquello de “las mariposas en el estómago”, aquello de la dulce agonía del primer encuentro. Disfrutalo, no te avergüenses, tu instinto animal sabrá donde accionar, como compensar cada caricia, cada gesto, tus labios hallarán solos el camino a seguir, no habrá vuelta atrás en ello: ¿Tu corazón? …no volverá a ser el mismo.
Sentite humano ahora, aunque quede demasiado por recorrer, la jungla es mucho más que hierros recubiertos de cemento, trazos de cables y resbalosas alcantarillas. Sos libre. Andá. Emancipate como tus antepasados, poblá el ayer de nítidos recuerdos, cultivá un presente de prósperos hábitats. Podés lograrlo, lo sé; tengo fe en ello. Te diré pues, que hay una forma posible:  REVELÁNDOTE.

lunes, 25 de abril de 2011

O C É A N O


De barcas que alguna vez reparé, fueron parte los remos que me acercaron a la costa. Así es esto del "piedra libre para todos mis compañeros": tan humano como marcharse y emprender el regreso, igual de cíclico como el Yin y el Yang, contradictorio como el ser humano... Natural, como sentir el alivio de todo el océano ahogándose en mis pies; el océano de alguien, el océano de nadie, el mismo que sostuvo entre sus brazos de olas todo el peso de mi hambruna, el mismo que devolvió de sus fauses salitres, toda la madera de aquellas barcas: algunas sin timón, por cierto, cedieron al arrastre de los remolinos y las corrientes. Otras, por el contrario, lejanos navíos ahora, imparten brecha entre el filo del horizonte y el tesoro encontrado bajo la arena de mis pies...
    

viernes, 15 de abril de 2011

P A N G E A

Es un cruce, nada más. Probablemente un falso algoritmo de otra estadística sin importancia. Data en lo geográfico del mismo relleno de cemento y canto rodado, bajo la geometría de la misma marquesina. Un cruce nada más, que hace de ese ártico un desierto improbable.

Dos géneros en un planisferio de Pangea, dos gotas de magma al borde de la erupción, dos esclavos claustrofóbicos entre gigantes de concreto. Toda la humanidad en tu mirada, todo mi egoísmo por tu devoción. Puedo leerte sin prólogos, llegar a lo profundo de la trama, donde tus huellas se arrollan como olas, donde el borrón no es cuenta nueva, donde tu “manual de consulta” no es sino, un cuaderno en blanco y un revoltijo de crayones.

¿Qué difiere entonces de un segundo, lo eterno: cuando fueron sesenta milésimos de placer y la duda, un estigma a perdurar por siempre?

sábado, 2 de abril de 2011

N E C E S I T A R E S

Dame oxígeno para poder respirarte. Extravíos, para dar comienzo a la búsqueda. Dame senderos para poder recorrerte. Prados, para iniciar un romance.
Dame silencios, para que nuestros necesitares sean audibles, noches sin albas, calendarios sin números. Dame experiencias para alimentar los rescoldos. Vejez, para colmarnos de memorias y evidencias, para asegurarme que podré encontrarte: melancólico, hasta saber de vos, cuando reencarnes.

jueves, 24 de febrero de 2011

K U Ñ A P I R U

 
Engrudo para pegotearnos en hipocresías. Igualdades disueltas en sangre. Cortezas fallecidas en el céfiro.   1492: lodo por oro, -antes espejitos, ahora iPods-.   Saqueos por “Derecho de conquista”.
…Los siglos devoran los engaños con saña de olvido. Desterrados del valle de las negligencias, nuestros ancestros al pozo como excremento.

http://www.biodiversidadla.org/content/view/full/47920


Gracias Miguel.! por hacer llegar estas palabras a los originarios de Kuña Pirú, Misiones.

domingo, 24 de octubre de 2010

N A I C A


En tierra de geometrías, anclamos… un estadío más, en la búsqueda. Alejados del infierno de la superficie, te descubro ante un edén de selenita, de “celsios”, que sofocan el sueño visionario de Verne.
Tapices de espadas se aristan por doquier. Ojos de vidrio cincelados: guardianes del silencio, de lo hermético.
Cuanto llevará a los de “arriba” descubrirnos, corromper la naturaleza de estas grutas, saquear sus reliquias…
Lo que el correr del agua pudo crear en el corazón del inframundo, difícilmente depure, la corteza de nuestra piel.


Ojos de cíclope apagan el flash, impregna aun nuestro asombro. Un lejano goteo quiebra el vacío, quizás el reverb de algún adormecido temblor.

Es la última viñeta de la historia, niego que algo haya quedado pendiente… El mundo insiste en girar sobre su eje raído. El mundo insiste en dar lumbre aun cuando… Savia y roca, firmamento y océano: desde antes de siempre, jugamos al T.E.G y nos damos el lujo de patear el tablero.
Es hora entonces de frenar el tiempo, de dar al César su Atlántida, de agitar el pequeño domo y ver a través de su cúpula de acrílico, como el paisaje de ilusión, remonta sus partículas en el agua.

viernes, 17 de septiembre de 2010

3 3


Todo indica que ser honesto y trabajador, también nos posibilita a saltar del anonimato a la fama: ¿Cómo? Primero dejaremos pisotearnos la cabeza hasta quedar sepultados a no menos de 600 metros. Luego, si pasado un trimestre seguimos emanando el mismo aliento fétido, olemos a cebo y nos reconocemos sin vernos, sabremos que aun estamos vivos. Pronto la noticia se hará eco y cautivará hasta los habitantes de los poblados más recónditos. En un abrir y cerrar de ojos, desde nuestro habitáculo, estaremos listos para dominar el mundo.
Desde santos patronos a ingenieros de la NASA, desde amigos furtivos a ex amantes y políticos siempre dispuestos a estrechar una mano, harán presencia. Entonces, transformarán nuestra caverna en una especie de suite cinco estrellas e intentarán trasladarnos todo el confort posible a través de un ducto del diámetro de un sifón Drago.
¿Qué haremos mientras la tecnología por fin es encausada con fines rescatistas y la psicología nos contiene del canibalismo? ¡Fácil! Dictaremos cursos acelerados de “como hacer” para llegar a China cavando nuestro propio agujero, escribiremos poemas alegóricos a “El amor y las rocas”, impondremos una “axílica” fragancia de perfumes y no nos detendremos hasta firmar contrato con Hollywood.
Todo es posible en este gran reality, donde a fin de cuentas; aún, en la superficie, todos terminarán creyendo que no es tan desagradable e inhumano, ser minero.

miércoles, 23 de junio de 2010

I D E N T I K I T S

Texto leído por el autor en la presentación del libro "NOSOTROS, HOMÍNIDOS"




La historia que no debió ser, que le debimos: Ser. La historia que nos dilucidó, que nos ilustró, que nos desnudó y adentró a jugar el juego. Entonces nos permitimos sí, esa historia de ficción, de quimera, de atinos y desaciertos, errante, demencial, pero nuestra al fin.
La historia que nos animamos andar, sorber anudar aborrecer; la misma, que nos precipitó a un maldito destino de “aplazos”, de previas a Marzo, Junio… y aprendimos del dolor, claro: REGLA BASE EN ESTE PARAÍSO.
La historia que nos halló como identikits sin paradero, es la historia que redimimos de las cenizas, entre rescoldos de cataclismos… Y corrimos hasta la boletería, pedimos otra vuelta a la atracción y dijeron que el juego había cerrado… Nadie nos enseñó sobre esto, sobre aquello, lo otro. Nadie nos avisó que el parque no daría más tickets.
Cuanta ambigüedad subyace en este corazón que no destierra alegorías, expatría tormentos. Cuanta desazón, borra y tiznes, en este rancio degustarse, desgastarse hasta el hastío. Es que no comprendiste creo, lo de la vieja transición de adaptarnos, lo del pensamiento nómade, las formas, el enfrasque: el agobio placentero al que nos aferramos, al que nos sometimos… Por consiguiente, la ira que nos encadena al displacer humano por haber perdido las raíces, por haber borrado las huellas y saber desde entonces, que no habrá retorno posible, a los árboles.


Viernes 4 de Junio, 2010

miércoles, 2 de junio de 2010


Presentación del libro
"NOSOTROS HOMÍNIDOS"
Viernes 4 de Junio, 21 hs
"DE LA CRUZ" Café
Oncativo 1880, Lanús Este
 

miércoles, 5 de mayo de 2010

FERIA DEL LIBRO: Exposición del libro "Nosotros, homínidos"


Gracias a todos los que hicieron posible una vez más el vínculo autor lector.
Hasta el próximo encuentro...

viernes, 2 de abril de 2010

F E R I A D E L L I B R O


Abril, miércoles 28     19 a 20 hs.
Mayo, miércoles 5     18 a 19 hs.


Stand 630. Pabellón azul

"Ambos sabemos lo que es estar perdidos en la partícula de este infierno.
Diría yo, sólo resta encontrarnos..."

lunes, 15 de marzo de 2010

J U E G O S D E V É R T I G O

Cuantas veces enviaste mensajes hacia ningún lugar. Cuantas, buscaste el réflex en alguien… Te meces de soga en soga, ultima tu sostén. De ello, eres consciente. Lo fuiste desde el primer latido. En fluctuoso vaivén, la cuerda en retorno esperas…




¿Cuál es la forma de sobrevivencia de la que necesitás aferrarte ahora? ¿Una serie de televisión? ¿Un nuevo programa radial? ¿Un corazón que padezca tus mismos divagues? ¡Abrí los ojos, querés! ¿Acaso perdiste las respuestas?   Sabés que ese porte Freud no las tiene. Sabés que la sociedad tampoco.  ¡Abrí la puerta! ¡Abrite paso hacia el «ladrillo de cristal»! Como lo describió JULIO…    ¿No te atrevés? ¿La literatura nunca fue tu fuerte? ¡Jah! Tomá tu walkman. ¡Bueno! Como quieras llamarlo. Inyectate ese par de audífonos. Ejercitá los tímpanos; soportar el peso de la distorsión conlleva cierto importe. Para estos casos recomiendo FLAT ON THE FLOOR: el sonido es crudo pero propicio. Dos minutos y dos segundos, nada más. Lapso vital –canción en curso– para digerir los cachetazos de lo innegable.   ¡Agradecelo! Tu vida podría durar mucho menos.   Si temiste a los juegos de vértigo, si rogabas que tus amigos cambiaran de plan para no visitar aquellos PARKS:  ¡Olvidalos! Esto no tiene comparación. Sujeto a esta atmósfera, ¡Girás a 1666 kilómetros cada vez que la aguja cumple otra vuelta de reloj!   ¿Montañas rusas?   Se terminaron los hitos de amor. ¿Y todavía creés que sus habitantes se percatan de todo eso? ¡Consumen todo el tiempo artefactos, que pronto sustituirán antes de rever su manual! Serán rezagos, abono para los bosques.   Aclaro: verás realidades de alto «CONTENIDO EXPLÍCITO» –reservo descripciones el lector no debe considerarse estúpido–. No estés absorto al contexto, ¡Soportalo! Comprenderás entonces el privilegio de existir…   La tecla STOP es la variante, debés ser cuidadoso de no presionarla.   A cada momento serás dueño de elegir.   Sería bueno que no pierdas estabilidad, sino no habrá aprendizaje posible. ¿Estás listo? Echá llave entonces. Agradecé esta oportunidad, nada es poco. Viajá a un lugar céntrico. Ah, si buscás mayor adrenalina, las veredas angostas son las adecuadas. El tumulto exhibe variaciones… ¿Llegaste? Bien. Olvidate de lo que vas a dejar. ¡Concentrate! No ideés a futuro lo que narrarás de esta experiencia. Habrá quienes la vivan en paralelo. Quienes estén a punto de descubrirla y otros, simplemente la evadirán.   Siempre habrá creadores que den entidad a estos sucesos. Al igual que músicos, que sacien nuestra sed de escuchar… ¿Diste el primer paso ya? Subí el volumen entonces. Solo espero que no hayas olvidado, presionar PLAY.

Del libro "NOSOTROS HOMÍNIDOS"

miércoles, 17 de febrero de 2010

S U B S U E L O S

   

Será lo antagónico con que tu estrella irradió su fulgor. Será que tras la cerrazón del estallido, vivir de subsuelos se convirtió en perenne hálito. En todo caso fui yo, quien prefirió el éxtasis del averno, eludir la gruta hacia la biósfera, renunciar al instinto.

Del libro "Nosotros, homínidos"
 

martes, 16 de febrero de 2010

A L B O R A D A


¿Pensaste ya? ¿En eso? En el filtrar expansivo, prisionero:   ¿Cómo decís?   Músculo impuro, dominante de tus impulsos. Prisma de atardecer, calabaza troquelada de halloween.    Tu desistir consentiría mi enseñar.   Sí, lo noté.   Visa no conseguí pero si hallo un campo elíseo prometo reservar el primer vuelo.   El silencio satura. ¡Seamos vibración de este parlante! ¡Renunciá a esas psicos! ¿Ya lo pensaste?   …Agitémonos en la sinfonía de este sismo. ¡Es el siglo XXI! No delires con máquinas temporales. Esa ficción, «ciencia» fue de los ´80.   Lo que hiere es efímero como tu ironía.  ¿A sí? También lo creo.   Dejá que la oscuridad se disipe. ROSÉMONOS… El pronóstico para mañn: Mañana quizás, los «estrategas» podrían tentarse con sus juegos bélicos. Y si así fuese saborearía desintegrarme, pero con tu chicle en mi boca. ¿Ya lo pensaste? Solo dígitos son las 24. Ahora es esto, lo que palpamos: Exposición. Disparo. El ISO de tu «rollo» y finalmente lo que reveles… ¡Vení, acercate! Soy consciente de los riesgos. Dejame deslizar tu bretel, oler tu cabello húmedo, provocar esa alborada. Olvidá tu religión por un instante; Él también pensó en eso y transformó un hueso delgado…   Mejor es complicarnos a perdernos de este mero ludo.   No sueltes mi mano, no es pecado disfrutar de. ¡Doy fe al cruce de caminos!   ¿Ateo?   Extendamos rutas entonces hacia cualquier rincón de este infierno azul. Desborda a brotes mi propuesta. ¡Y Darwin lo planteó! Especies en origen hay miles.   ¿Justo ésta?   No sé si podré adaptarme. Antes del próximo glacial debo decírtelo o no sobreviviré:   ¡TE AMO! ¿Lo oíste?   Escucho réplica.


Del libro "Nosotros homínidos"

H O M Í N I D O


Si fuimos capaces de abandonar los árboles. De erguirnos sobre la marcha en la desfloración de prados vírgenes. Atiborrar tomos de historias para contradecirlas en un solo renglón. De ambular por las costas, rastreando las huellas de los últimos “cámbricos”.
Si fuimos capaces de liberar nuestras manos, de transformar guijarros en cortantes. De una chispa, encender el milagro de aliviarnos en la llama, de evolucionar en el misterio del abrazo así como en ingenios bélicos. No te ofendas si mi simio se extravía por las ramas, si prefiere echar un vistazo desde la Araucaria más alta. Tampoco creas que no disfruto de tu sociedad, a veces quisiera ser también, parte. Solo evito eso que solemos hacer; eso, de lastimarnos vanamente.
Desde aquí procuraré cultivar tu lengua, para que no pienses que soy un ermitaño, para que cuentes conmigo y así algún día poder cuestionarnos: Si fuimos tan humanos siendo aun primates, ¿por qué hicimos lo imposible por transformarnos en hombres?

Del libro "Nosotros, homínidos"

miércoles, 10 de febrero de 2010


Tal vez, por descubrirnos inminentes al cataclismo, es que no decidimos seguir el vuelo de los otros, sino entregarlo todo, en esta cama.

jueves, 4 de febrero de 2010

T R A M O S

  
Vamos sabiéndonos necesitados. Vamos adentrándonos en el vértigo. No existen tramos ya, que queramos evitar. La regla es permitírnoslo: Fundirnos como estaño en el impulso mismo. Perdernos en lo excelso de este sentir.

Del libro "Nosotros, homínidos"

lunes, 25 de enero de 2010


...Hasta dónde suele ser "cara o seca" la sonrisa de un niño, cuando alguien detrás encadena a un yunque su mano izquierda...

jueves, 14 de enero de 2010

T I E M P O

Hubiera deseado que todos los relojes se detengan, que tu vuelo nunca haya sido anunciado por los altoparlantes…
Es 2112 y a pesar de este desfasaje atemporal, este develar de situaciones insoslayables. Este errar de alientos, sudores, calvarios resucitados, amores salvajes, bálsamos desérticos, melancolías extirpadas ahora por la distancia… lo considero, hoy; es tiempo de olvidarte.

lunes, 28 de diciembre de 2009

V I A J E R O

Llegué a destino; calmo, indemne.   Urgía saciar dudas, esclarecer interrogantes que inquietaban a los hombres de donde venía. Comprobar la veracidad, ante los mitos forjados.   Testigo de otros cataclismos, permanecí atónito a éste:    ¿Descripto en cuartetas, tal vez?    Pude palparlo en la acidez del verde mustio, en la desolación vertida por las grietas del humus.   Tomé una impresión del incierto. ¿Qué podría cambiar con esta lectura? –“cebo vigía” en el confín de los confines–. Fragmentado: un macro panorámico al crepúsculo y su diadema de tintes ígneos. Galería de arte sin reversa; Enana blanca, Gigante roja… a saber.
El viento ensordecido al alboroto de las urbes. ¿Por qué?   Éramos conscientes; el “Señor” no podía revertir el curso de nuestros yerros.   ¡A pedazos! nuestro mundo se desplomaba en un océano de materia oscura y no lo sostuvimos, donde sedientos morían por miles, ojivas nacían por múltiplos, ¡Y no reparamos en ello!    …Atestaban los “electros” por doquier: ¿Adrede tal vez? En ese mundo crecí, me enamoré, luché, también desistí. Me sublevé al Sol…   Quizás como el Rock, necesitaba ese sonido valvular, transgredir el talento al pentagrama, hallar una vuelta de tuerca a mi “exquisito” suicidio personal:   Apuesto a que todavía no te lo cuestionaste…
Entre tsunamis, me hiciste reír. Mis pies se elevaron al pavimento. Solo quería distinguirte de las “calcos”, tenerte…   Nada ya importó. No necesité de hardwares para mantenerme vivo. Todo había tomado otra dimensión: las hojas ambarinas de Junio, los arpegios acústicos, la sensación de sentirme adolescente junto a vos abrazándote al pié de aquella persiana: ¿Cómo estás? ¿Descansaste bien? ¿Y tus hijos?   Es que no había podido disfrutar de lo simple ¿entendés? hasta el impulso íntegro de tu beso. El mismo que apostó transcender los límites, partió del darnos cuenta de lo superfluo, de lo falto de sueños tangibles…
Como viajero de lo atemporal, debí mirar más lejos para rever los principios…
Un paisaje acertado de Wells. Un vaticinio de Asimov.   “Mas soles hay en el universo, que partículas de arena en todas las costas del planeta.” Formuló Sagan.

Un cielo en vilo me observó, aún ingenuo.


¿Hacia dónde ir…?


Del libro "Nosotros, homínidos"

lunes, 21 de diciembre de 2009

L I S E T T E


Lisette se alza en brazos de su padre. Percibe los astros de esa noche como luciérnagas estáticas. Por un instante su mundo de ilusión resplandece, insiste en señalar los pálidos Soles.

-¿Qué son papá?

-Estrellas… Así se llaman.

La niña lo mira perpleja, incita a ilustrar la explicación.


-Son las almas de las personas buenas, que dejan esta tierra y suben al cielo para encontrarse con Dios.



-¿Y lo demás…?


 Del libro "Nosotros, homínidos"

miércoles, 4 de noviembre de 2009

É X O D O


Intangibles son ahora los elementos de la antigua Tierra. Jugaron a ser Dios, eminencias de la genética …Disolvieron territorios en sus propias cenizas.

Ganando acantilados hacia el Mare Acidalium, astillas de óxido de hierro laceran la rojiza planicie. Más allá, el Monte Olimpo curva el sueloyermo del horizonte marciano. “Otro maldito sueño visionario” Pensé. “Echado esta vez, a la suerte del canibalismo.” ¡Son solo nueve mil millones! de una u otra forma se las van a arreglar… Ironizó alguien, al momento del despegue.

El pesado cimbrar de los motores aplomándose en lo inexorable. Náuseas, ante el desfasaje de gravedad. Ráfagas de erosión. Rigor. El giro de las estrellas de su frecuente perspectiva. Y hacia el norte, un punto magenta, agoniza.

Del libro "Nosotros, homínidos"

miércoles, 23 de septiembre de 2009

É X T A S I S


Enturbia mi océano tu elixir hastiado de petróleos. Tu sudor lastimoso en el instante venidero... En este fango de sábanas, un verdugo ejecuta cada pulsión. Todo yace ahora, entre páramos.

Del libro "Nosotros, homínidos"

jueves, 17 de septiembre de 2009

M I R Á N D O T E

Mirándote desde el andén, inadvertido al fin, otro cuento de desamor sin romance subsiste en un estacional lapso de ensueño. Todo, antes que las puertas del metro colisionen al cerrar.

lunes, 14 de septiembre de 2009

I N V I E R N O

Catástrofes arremolina el viento adentrándose al patíbulo de la metrópolis. Acaece el crepúsculo, infectos deambulan entre agónicos, los jerarcas cotejan cifras… No hay “altísimos” aparecidos como augurios de un milagro; sólo rebalsos hospicios, “goles”, erratas y con ellos, el germen propagado por nuestra incertidumbre.